El éxito de la Formación In Company radica en conocer la problemática de las empresas

Para que la logística sea una herramienta que aporte una ventaja competitiva a las empresas ha de disponer de profesionales formados, buenas prácticas en el mercado, métodos aplicados de retorno inmediato en la empresa y, a su vez, debe poder conseguir la transferencia del conocimiento.

¿Qué es la formación in-company adaptada?

Hoy en día la tecnología nos permite un acceso total a la información. Pero si esos datos no se transforman en aplicación, no se les puede llamar conocimiento. Por tanto, cuando hablamos de formación in-company adaptada y aplicada nos referimos a un tipo de formación que a su finalización puede ser traducida en aplicación inmediata sobre problemas concretos. Es una herramienta de crecimiento del grupo de trabajo en la organización, junto con una propuesta de valor aplicable al momento.

La formación in-company se debe impartir desde el conocimiento de la problemática real de la empresa y su situación, para que se adapte específicamente a ella y busque soluciones concretas.

Duración de los cursos de Formaciones In Company

La formación in-company puede ir desde formaciones muy concretas que se desarrollan en un día, que siempre tiene un conocimiento previo de la empresa de aproximadamente cuatro horas; hasta los trabajos dirigidos que se extienden a través de seis u ocho sesiones distanciadas entre sí por una semana. Esto es así porque la empresa necesita digerir los conocimientos y poder procesar la información para desarrollar las soluciones.

Este tipo de formaciones impactan directamente, ya que son soluciones de ROI inmediato que impactan básicamente en la reducción de costes, en el aumento del nivel de servicios y en la sostenibilidad de los procesos y las empresas.

Donde reside la verdadera diferenciación en la Formación In Company

Primero, nuestra especialización. Somos expertos en SCM & Logística, Lean & Six Sigma e Industria 4.0. Segundo, el perfil de nuestros formadores, que son profesionales de la logística. No son formadores profesionales, sino profesionales formadores. Tercero, la suma de experiencias de todos los profesionales del área formativa. Y cuarto, nuestro compromiso y dedicación por la logística integral y la cadena de suministro, algo vocacional.

La formación in company y la gestión del conocimiento

Formacion in company y gestion conocimiento

Sin duda alguna el cambio en los negocios ha llegado de forma gradual, al igual que la forma de competir, si pensamos que la industria como tal no tiene más de cien años de vida. Esta revolución está basada, según el gran maestro de management moderno Peter Drucker, en cinco verdades bien definidas:

  1. La información voló
  2. El Alcance geográfico de las empresas y clientes estalló
  3. Los supuestos demográficos más básicos se derrumbaron
  4. Los clientes avanzaron y tomaron el control de las empresas
  5. Las paredes que definían las partes internas y externas de una empresa cayeron

Hoy la expansión de Internet y la velocidad con que nos permitimos comunicarnos, salvando las distancias, hace que la información tenga una disponibilidad inmediata.  Drucker “concluyo” en este punto: La verdadera esencia y poder está en proyectar, interpretar y traducir enormes cantidades de información en acción.  Esto es lo que hoy por hoy llamamos conocimiento.

La base es, “Saber qué es lo que se sabe” para poder hacer un inventario de competencias que nos llevara a la aplicación del saber. La formación, es factor determinante en la diferenciación en valor de nuestros sistemas y debe convertirse en un decálogo empresarial, tanto desde la visión de la estrategia empresarial como en el fortalecimiento de sus integrantes.

Los datos, deben transformarse en información y la información en conocimiento, pero contando que el conocimiento debe estar y radicar en la empresa  y no en los individuos, fomentando el desarrollo de una cultura empresarial sana y transformando esta en un valor para el desarrollo de nuestras actividades. Sin formación adaptada, no existe una empresa competitiva.

Es por esto que hoy en día la formación pasa por el desarrollo de actividades que satisfagan las necesidades reales de la empresa, basada en planteamientos que conecten y se identifiquen con ella, donde de manera inmediata podamos transformar la información en aplicabilidad y que este conocimiento se quede en nuestra empresa y forme parte de la cultura de ella.

Debemos descubrir y fundar en cada intervención de formación “adaptada” in company un nuevo entorno de trabajo, una nueva manera de hacer las cosas que añadan valor y que estén alimentadas de nuestras buenas prácticas internas. En este entorno moderno más que una formación flexible, lo que debemos desarrollar es un sistema que genere aptitudes y competencias que sean aplicadas de forma inmediata.

la formacion in company y la gestion del conocimiento

Formacion In Company, con carácter diferenciador

Es por esto que, desde Global Lean, promuevo un tipo de formación in company con un carácter diferenciador, que no tenga como ventaja la flexibilidad del lugar de impartición y el coste, sino que promueva la aplicabilidad del conocimiento y su inmediatez.  Que promueva la cultura empresarial, que defina de manera correcta y anticipada la necesidad real, que evalué al individuo y a su conjunto, que se dirija a reingenierías de procesos que den resultados inmediatos, que promuevan la transferencia del conocimiento y que hagan de este un bien tangible común. En la mayoría de los casos la formación in company es como intentar retener agua entre las manos, por un momento lo logras, pero cuanto más tiempo pase, menos aguas pueden retener.

Para el desarrollo de una formación incompany que promueva la cultura empresarial, que añada información, que tenga aplicabilidad, que promueva la transversalidad de la organización, que sirva como foco de innovación;  debemos optar por organismos que nos solo sean formativos, sino que tengan un carácter especialista en el área en el que detectemos la necesidad una vez hecha nuestro inventario de competencias, que tenga un talante innovador y de desarrollo en su línea de actuación, que estén enfocados al profesional y la  empresa, que pueda ayudar no solo a formar sino a acompañar al grupo formado en cualquier necesidad de que se presente tras haber recibido la formación, que sean capaz, por la experiencia, de medir las soluciones aportadas y lo más importante “que sepa implantar lo que está transmitiendo”.

Formación In Company y gestión del conocimiento: pasos a seguir

  1. Adecuar y estudiar la necesidad de la empresa en cuanto a la formación requerida
  2. Evaluar “in situ” el objetivo y ámbito de la formación.
  3. Diseñar y desarrollar el temario a la medida.
  4. Adaptar los ejercicios del desarrollo a la realidad (datos de la empresa) que tiene la empresa.
  5. Ejecutar el desarrollo, integrando el conocimiento del día a día.
  6. Hacer de la formación un foro participativo que permita la transferencia del conocimiento y la transversalidad de la información
  7. Integrar a clientes y proveedores internos de los procesos afectados por la formación,  para poder promover la relación entre diferentes procesos sean primarios o auxiliares.
  8. Redactar al final de la formación, junto a los integrantes del equipo de la empresa un informe que muestre las oportunidades detectadas durante el desarrollo.
  9. Presentar estas oportunidades ante los responsables de las areas sensibles a los desarrollos identificados.

Fuente:

Las ventajas de la formación in company para tu empresa

Formacion in company

La formación y adquisición de conocimientos siempre es una ventaja, sin embargo, cada vez juega un papel más relevante la forma en la que esta se imparta.

Formación, del latín formatio-orem:  reunión ordenada de un cuerpo de tropas para algún acto de servicio.  Esta definición etimológica si la llevamos al campo empresarial nos da las pautas a seguir para plantear la formación in companyenseñar y adiestrar a un grupo de personas para ejecutar los procesos de la empresa con eficacia y eficiencia.

Afrontar los retos de un negocio no es posible sin una estrategia de transformación que tenga en cuenta a las personas como motores del cambio. Por ello, la formación in company puede ser el gran aliado para este tipo de situaciones.

La formación “in company”, es la modalidad de formación que se diseña y se imparte en función de las necesidades de cada empresa, planteando soluciones a los problemas cotidianos de la compañía cliente.  Como su propio nombre indica, se trata de una formación en la que todos los participantes en la misma pertenecen a la misma compañía.  En general, suelen ser programas de una duración aproximada de 20 ó 30 horas, aunque se pueden diseñar cursos tanto de menor como de mayor duración.  Se suelen impartir en jornadas seguidas para no alargarlos en el tiempo y, por lo tanto, con una carga formativa diaria importante.  La componente práctica hay que desarrollarla prácticamente en el horario lectivo y adaptándola a la coyuntura de la empresa cliente.

El objetivo de la formación in company

Cualquier plan de formación in company, tanto individual como colectivo, tanto dirigido a una empresa como a varias empresas, tiene como objetivo básico el alcanzar el grado de aptitud necesario que permita desempañar las tareas profesionales en un grado óptimo.  Para ello, tanto si la iniciativa formativa es de la persona o de la empresa (dirigida a una o a varias personas de la misma), se deben plantear el esquema de la siguiente figura.

La identificación de las necesidades formativas es lo primero que tanto las personas como las empresas tienen que realizar, ya que, en base a la misma, se conseguirá la formación y el entrenamiento adecuado para conseguir que la ejecución de un proceso sea eficaz.  No debemos olvidar que en el proceso tenemos:  inputs y sus especificaciones, la definición del propio proceso, outputs y sus especificaciones y las 5M (mano de obra, materiales, máquinas, métodos y medida), y que el concepto de mano de obra no es el de las personas que intervienen en el mismo, sino la formación y el adiestramiento que hay que proporcionar a la mano de obra para la realización correcta del proceso.

La definición de objetivos es el resultado que deseamos alcanzar con el plan formativo diseñado y encauzado hacia la satisfacción de las necesidades identificadas.

Una vez definidos los objetivos a alcanzar, diseñáremos el programa formativo adecuado para alcanzar los objetivos definidos y, por lo tanto, satisfacer las necesidades planteadas.  En este diseño, se hará “un traje a medida” entre la empresa cliente y la empresa formadora o, se realizarán “los cursos reglados” que se ajusten de manera óptima a las necesidades formativas.

Finalmente, procederemos a la realización de la actividad formativa y al control de los resultados obtenidos que nos permita medir la eficacia de la formación realizada y, si se producen desviaciones entre los objetivos marcados y los alcanzados, realizar las medidas correctoras, que la mayoría de las veces sólo se podrán aplicar en las actividades formativas posteriores, pero que a veces nos permiten corregir la actividad en curso.

El éxito o el fracaso de la formación:  la aptitud y las actitudes

Es evidente que el éxito o el fracaso de las acciones formativas está en el nivel de satisfacción de las necesidades de la persona o empresa que ha recibido éstas; que, al tratarse de formación in company, estará en que se les haya educado y adiestrado en la ejecución eficaz y eficiente de los procesos empresariales para los que se les ha formado.

Este “saber hacer” es sólo el campo de la aptitud de las personas y serán aptos o no aptos para la realización de los procesos encomendados.  Ahora bien, todos los que tenemos que ver con el mundo empresarial sabemos que el “saber hacer” sin el “querer hacer” sólo sirve para hacer el trabajo bien hoy y mañana y pasado, sin ningún tipo de iniciativa, sin plantear ninguna mejora.  Entramos de lleno en el campo de las actitudes, pero tanto actitudes de las personas como actitudes de la empresa.  Los cruces de la aptitud y de las actitudes nos da las alternativas de la tabla 1.

En esta tabla, vemos que si el personal no está formado (1, 2, 3 y 4), no tiene aptitud, el trabajo será ineficaz y, por lo tanto, los clientes estarán insatisfechos.  Pero si el personal está formado (5, 6, 7 y 8), el trabajo será eficaz y los clientes estará satisfechos.  Por lo tanto, la empresa tiene que asumir que la formación es un factor estratégico no sólo para la supervivencia, sino para la mejora continua de la misma.

Con relación a las actitudes, las consecuencias que vamos a obtener las podemos resumir en la tabla 2.

Conclusión

Sin actitudes, sin querer saber, sin querer hacer, la persona y la empresa están abocados al fracaso, aunque hayamos formado.  Con actitudes, queriendo saber, queriendo hacer, podemos superar cualquier dificultad que se nos presente, porque siempre vamos a mirar hacia delante, una misión de mejora continua.

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