La importancia del Mapa Tecnológico

La Transformación Digital de las empresas ha sido y está siendo desde hace unos años un factor clave tanto para el crecimiento como para la reducción de costes, no solo en un medio-largo plazo, sino incluso en un corto plazo.

Esta presión por implementar nuevas herramientas que nos permitan automatizar, simplificar u optimizar determinados procesos dentro de nuestros negocios implica una toma de decisiones rápida, muchas veces sin tener el conocimiento suficiente, sin haber analizado en detalle cada una de las opciones que nos ofrece el mercado (o al menos las que más se adaptarían a nuestros requerimientos) o, simplemente, sin haber tenido en cuenta el posible alcance de un proyecto de transformación digital en las diferentes áreas y en el tiempo.

Por todas estas circunstancias y muchas otras nos podemos encontrar las siguientes situaciones:

  • Dudas y problemas a la hora de tomar decisiones sobre cuáles son los primeros pasos que debemos dar para comenzar esa Transformación Digital
    • ¿A quién debemos involucrar?
    • ¿Qué repercusiones pueden llegar a tener nuestras decisiones?
    • ¿Cuáles son las herramientas más adecuadas?
    • ¿Cuánto nos va a costar?
    • ¿Está realmente justificada la inversión? ¿Cuál será el retorno de esta inversión?
    • ¿Cómo afectará esto a los trabajadores?
    • ¿Qué riesgos nos vamos a encontrar al implantar un nuevo sistema?
    • ¿Qué procesos o áreas debemos priorizar?
    • ¿Qué están haciendo nuestros competidores?
    • ¿A dónde queremos llegar y cómo lo vamos a hacer? (Roadmap)
  • Ya hemos dado los primeros pasos y tenemos algunas herramientas implementadas
    • ¿Debemos seguir implementando herramientas del mismo desarrollador?
    • ¿Cómo de integrables son las opciones que tenemos?
    • ¿Cuáles son los siguientes pasos para continuar nuestra Transformación Digital? ¿Cuáles son los verdaderos pain points?
    • ¿Nos interesa abordar las soluciones rápidas o las claves del negocio, aunque nos lleve más tiempo?
    • ¿Han sido correctos los primeros pasos dados?
    • ¿Debemos mantener el itinerario de cambio que planificamos inicialmente o debemos actualizarlo? (Roadmap)
    • ¿Se van a extender mucho más los costes?
  • Tenemos ya casi todas nuestras áreas y procesos digitalizados, pero…
    • ¿Nos hemos dejado algún área o proceso clave?
    • ¿Cómo podemos centralizar toda la información?
    • ¿Qué podemos hacer con toda la información que tenemos?
    • ¿Tenemos que tener todos acceso a toda la información?
    • ¿Les estará funcionando mejor a nuestros competidores su estrategia?
    • ¿Podemos ya descansar tranquilos porque tenemos el trabajo hecho?
    • ¿Cómo podemos analizar si los resultados han supuesto una mejora significativa?
    • ¿Debemos actualizar nuestros KPI de negocio?

De una forma muy sintetizada estas podrían ser las situaciones en las que nos podemos encontrar y algunas de las preguntas que pueden estar rondando por nuestras cabezas. Por ello, es muy importante tener muy claros tres puntos:

  • Dónde estamos.
  • A dónde queremos llegar.
  • Cómo podemos conseguirlo.

Sin embargo, tenerlos claros no significa que no vayan a cambiar y que no debamos replanteárnoslos varias veces durante y tras la finalización de cada una de las etapas. Debemos ser siempre flexibles y capaces de adaptarnos a los cambios tan rápidos por los que nos lleva esta era de la Transformación Digital, como muy bien refleja Ricardo Catelli (CEO de Global Lean) en su artículo Excelencia empresarial: gestión estratégica y operativa”.

Como conclusión, me remito al título de este artículo, “La importancia del Mapa Tecnológico” para conseguir llegar a tener éxito en las decisiones que vayamos tomando. El Mapa Tecnológico nos va a permitir:

  • Tener una herramienta de seguimiento y planificación de todo el proceso.
  • Vamos a tener una visión clara de la situación inicial en cada una de las áreas y de la forma más objetiva posible.
  • Se van a identificar todos los pain points y tener una valoración de todas las iniciativas para atacarlos, tanto en tiempo como en coste.
  • Un benchmark del sector nos va a permitir apoyarnos en otras experiencias para tomar las mejores decisiones.
  • Todas esas iniciativas que se han identificado se van a presentar y se acordará su realización según su prioridad en función de diversos factores.

De esta forma, vamos a conseguir grandes ventajas como:

  • Acelerar la transformación digital de nuestro negocio, ya que tendremos una hoja de ruta clara y alineada con los objetivos estratégicos de la empresa.
  • Optimizar procesos mediante su análisis previo y la posterior implantación de soluciones tecnológicas.
  • Mejorar la toma de decisiones con más información tanto interna como de otras empresas tanto fuera como dentro del sector.
  • Aumentar la capacidad de innovación gracias a un mayor conocimiento de las tendencias tecnológicas del mercado, ganando velocidad en la detección de las oportunidades de mejora.
  • Aprovechar el asesoramiento de profesionales cualificados expertos que nos podrán guiar y formar, siempre añadiendo un valor adicional.